Las fotografías de embarazadas son muy demandadas por las futuras madres, ya que estas imágenes trasmiten amor y delicadeza. Se recomienda realizar fotografías todos los meses para captar la evolución de la barriga y los cambios físicos. Para conseguir los mejores resultados, es importante optar por un fotógrafo especializado en este tipo de imágenes y que tenga experiencia.
Lo ideal es que la gestante le explique cuáles son sus objetivos y dónde quiere realizar la sesión de fotos. Las gestantes que quieren fotos más atrevidas, pueden elegir los espacios exteriores y naturales, especialmente si las temperaturas son agradables. Pero otras embarazadas prefieren la comodidad y quieren realizar la sesión de foto en el estudio o en su hogar.
Muchas embarazadas se atreven a posar desnudas. La revista Mi bebé y yo explica que si la gestante quiere hacerse fotos de embarazo desnuda o semidesnuda, puede llevarse a la sesión de fotos una tela grande para ocultar imperfecciones.
Por otro lado, la futura mamá puede saber cuál es el equipo que va a utilizar el fotógrafo y si utilizará algún programa de edición. En este artículo explicaremos qué es lo que debe tener en cuenta la embarazada para conseguir las mejores instantáneas y acertar con la elección del fotógrafo.
Tips para conseguir las mejores fotografías de embarazo
La fotógrafa Brenda Roqué, experta en realizar fotografías de embarazo y newborn, nos explica que la embarazada debe tener en cuenta las siguientes recomendaciones para conseguir las mejores imágenes;
Elegir el momento del día
Si la embarazada quiere conseguir una imagen sencilla, lo ideal es que realice la sesión de fotos por la mañana, porque este momento es idóneo para capturar instantáneas con iluminación natural. Pero si prefiere imágenes artísticas, puede optar por las fotografías oscuras y que se aprecie su reflejo en la pared, o incluso realizar la sesión por la noche en la playa o en el parque.
Preparar la sesión
Para conseguir los mejores resultados y que la embarazada se sienta segura, lo mejor es que el experto prepare el equipo con anterioridad. Este experto debe saber qué tipo de fotografía quiere la embarazada y cuál es su estilo.
Reservar una habitación
Lo ideal es que el fotógrafo reserve una habitación para la embarazada, ya que durante la sesión necesitará cambiarse de ropa o descansar. Es importante que la habitación cuente con un sofá amplio y un baño, por si la futura mamá necesita tumbarse. Esto permite tener en cuenta su bienestar porque el estado de ánimo se transmite en las instantáneas.
Prendas sueltas
La mayoría de las gestantes apuestan por las prendas sueltas y transparentes para que se aprecie el tamaño del vientre. Lo mejor es llevar un top o un vestido largo, pero que sea abierto en la zona de la barriga. Pero si la embarazada no quiere mostrar algunas zonas de su cuerpo porque no se siente segura, puede optar por un body en un tono pastel y un pantalón ajustado, pero que no le apriete. Estas prendas son idóneas para realizar la sesión de fotos en el estudio, pero si la embarazada elige la playa o un lago para captar las imágenes, deberá llevar otro tipo de atuendo.
Comodidad
El fotógrafo debe elegir un espacio cómodo, por lo que puede optar por el estudio o un espacio natural. Lo importante es que la embarazada se sienta cómoda y evite posturas complicadas. Algunas gestantes optan por las sesiones de foto en la playa, ya que quieren conseguir instantáneas originales y llamativas. Pero otras prefieren realizar la sesión en el estudio para obtener instantáneas sencillas sin efectos.
Imágenes de perfil
Las fotografías de perfil son las más demandadas, ya que en ellas se aprecia el volumen de la barriga. El fotógrafo debe optar por esta imagen, pero puede elegir un fondo diferente o una decoración atractiva, para que la embarazada destaque en esa foto y no sea igual que las demás.
Fotos en la nieve
Las fotografías de embarazadas en la nieve son muy populares en esta época, ya que algunas futuras mamás viven en zonas muy frías y aprovechan esta época para conseguir imágenes increíbles. La gestante debe llevar un atuendo adecuado para no pasar frío y elegir un escenario que transmita emoción. Por ejemplo, puede colocarse al lado de una cabaña con el techo nevado, o sentarse encima de un trineo. Es aconsejable que vaya acompañada para que se sienta más segura para caminar, pero no debe realizar ninguna postura complicada. Para evitar caídas, debe llevar botas de nieve que sean antideslizantes y caminar por zonas seguras y sin obstáculos.
Planos enteros
El fotógrafo especializado en este tipo de sesiones, debe optar por los planos enteros para que se aprecie la silueta de la gestante. Pero a día de hoy también se apuesta por los planos de arriba, especialmente cuando la embarazada se mete dentro de una bañera o se tumba en el suelo. Estos son los planos que se utilizan en las sesiones de embarazada porque permiten captar el volumen de la barriga y la expresión de la futura mamá.