Cómo elegir un inodoro inteligente para el baño

En los últimos tiempos se han puesto de moda los inodoros inteligentes, puesto que aportan más higiene, confort y control del consumo de agua, pero escogerlo no es solamente elegir aquel modelo que tiene más funciones. Antes de adquirirlo, lo mejor es revisar el espacio disponible, las conexiones necesarias, la clase de instalación, la facilidad de limpieza y el coste real que tendrá el mantenimiento.

Estamos ante unos equipos que cuentan con tecnologías que van desde la descarga automática hasta la apertura de la tapa, la iluminación nocturna, el lavado con agua o el secado.

Hay prestaciones que mejoran de forma notable la experiencia a diario, mientras que en el caso de otras puede que sean prescindibles si aumentan el precio o complican la instalación. Una buena elección va a ser la que pueda responder a las necesidades del hogar y se pueda mantener en las mejores condiciones durante muchos años.

¿Qué es exactamente un inodoro inteligente?

Los inodoros inteligentes son sanitarios que integran funciones automatizadas o electrónicas que mejoran el uso, la higiene y, en bastantes casos, la eficiencia. Un aspecto interesante, como dicen en Outletsbath, es que su diseño minimalista y compacto permite adaptarse mejor a cualquier espacio que los inodoros tradicionales. Las innovaciones en este tipo de modelos llegan a incluir, en muchos casos, sensores de presencia, descarga automática, asiento calefactable, sistema de lavado, secado por aire, desodorización, luz de cortesía o mando de control.

Como es lógico, todos los productos no combinan las mismas prestaciones. Existen tapas inteligentes que se instalan sobre un inodoro convencional y soluciones integrales en las que la cisterna, la taza y el sistema electrónico son el mismo conjunto.

Este tipo de diferencias influye de manera notable en cuanto al precio, la obra necesaria y la posibilidad de sustituir piezas en el futuro.

Algo que también es necesario distinguir es la conectividad y la automatización. Es posible que un modelo tenga sensores y programas automáticos sin que tenga que conectarse a Internet.

Otros pueden añadir aplicaciones móviles, perfiles de usuario o controles remotos. La conexión no siempre será necesaria para que el baño sea más cómodo y es posible introducir cuestiones extra en materia de privacidad y mantenimiento.

Empieza por el espacio disponible

Algo que debes hacer antes de mirar funciones es medir el espacio. Anota el ancho, el fondo y la altura disponible, además de la distancia respecto a la puerta, la pared, el mueble del lavabo y cualquier radiador.

Un inodoro inteligente puede que tenga unas dimensiones distintas de las de los sanitarios tradicionales, en especial si tiene un depósito, mecanismos laterales o su tapa es de mayor volumen.

Otra comprobación que se debe hacer es la posición de salida del desagüe y la toma de agua. Debes saber que la distancia existente entre el eje del inodoro y la pared es posible que condicione la compatibilidad con la instalación que tengas.

Cuando el modelo precise de una conexión eléctrica, es necesario localizar un enchufe adecuado y protegido, siempre de acuerdo con las condiciones que tenga el cuarto de baño.

Revisa las conexiones necesarias

La electricidad es uno de los puntos que solemos pasar por alto. Pensemos que las funciones de lavado, calentamiento del asiento, secado y desodorización precisan energía.

Antes de comprar, se debe consultar la potencia, la clase de enchufe y la ubicación más recomendada para la toma.

El baño es una zona húmeda y la instalación eléctrica se tiene que hacer con las protecciones que sean necesarias.

Además de la electricidad, el equipo precisa de contar con una entrada de agua que sea compatible. Para ello es necesario instalar una llave de corte independiente o cambiar ligeramente la conexión existente. Una buena instalación ayuda a las reparaciones y permite que se cierre el suministro del inodoro sin que afecte al resto del baño.

Prioriza la higiene y la limpieza

La tecnología no va a sustituir a una buena limpieza. Para ello, lo mejor es buscar superficies que sean lisas, materiales resistentes o diseños que puedan reducir los rincones complicados de alcanzar.

Los sistemas que carecen de rebordes interiores, llamados rimless en algunos productos, pueden ayudar a que la limpieza de la taza sea más fácil, puesto que se eliminan parte de los espacios en los que se acumula una mayor suciedad.

Escoge un asiento y una tapa que se puedan desmontar o levantar fácilmente. Del mismo modo, es de gran utilidad el hecho de comprobar si el fabricante especifica qué productos de limpieza van a ser compatibles. Algunos químicos abrasivos pueden terminar deteriorando los acabados, sensores o juntas.

Cuando el modelo incorpore boquillas de lavado, se hace necesario revisar de qué manera se limpian y si disponen de funciones de autolimpieza. La higiene va a depender tanto del sistema automático como del mantenimiento periódico que haga el usuario.

Valoración del consumo de agua y de la electricidad

Los inodoros inteligentes pueden contar con opciones de descarga parcial y completa para que se use solamente el agua precisa. A pesar de ello, el consumo real va a depender del sistema hidráulico, de la frecuencia con que se use y de las costumbres de la vivienda.

Las funciones eléctricas tienen su coste. Si se tiene un asiento calefactable, el agua caliente o el secado van a consumir más que un modelo que solo automatice la descarga.

Comprueba si el equipo cuenta con modo ahorro o de programación de horarios, en especial si se queda conectado durante todo el día.

El precio de compra no se debe analizar aisladamente. Lo mejor es comparar el consumo estimado, lo que duran los componentes, el coste de los filtros y si están disponibles los repuestos.

Un modelo que sea económico es posible que tenga menos interés cuando sus piezas sean complicadas de encontrar o si necesita una instalación que sea realmente compleja.

Comprueba la instalación y el servicio técnico

Un inodoro inteligente combina fontanería, electricidad y componentes electrónicos. Pese a que algunos productos se anuncian como sencillos de instalar, en la conexión definitiva lo mejor es que la haga el personal cualificado cuando ello suponga que se modifiquen las tomas, los desagües o el cableado.

Antes de que compres, lo mejor es preguntar qué incluirá el precio: transporte, subida al domicilio, instalación, retirada del sanitario antiguo y puesta en marcha. Algo que también conviene saber es si existe asistencia técnica en España, cuánto dura la garantía y qué elementos quedan cubiertos.

No te olvides de que el modelo por el que te decantes tenga disponibilidad de recambios. Muchas veces, los filtros, juntas, mandos, sensores y mecanismos pueden que necesiten ser sustituidos con el paso del tiempo. Una marca que tenga documentación clara y canales de atención accesibles, dispone de más garantías si se quiere mantener el producto una vez hecha la compra.

Considera el diseño, pero sin olvidar la ergonomía

Pese a que el aspecto visual es importante, especialmente en una reforma, no debe ser el único criterio. Para ello, lo mejor es comprobar la altura del asiento, la forma de la taza y lo fácil que sea sentarse y levantarse.

Las personas altas, mayores o que tengan movilidad reducida es posible que necesiten unas dimensiones en concreto.

La tapa se puede abrir sin que haya que golpear la pared y el mando puede usarse desde una posición que sea cómoda. Si se controla mediante un panel lateral, lo mejor es revisar que no interfiera con el espacio de paso. De usarse con mando a distancia, no olvides que se puedan leer bien los botones.

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