Crece la afición por los acuarios.

Acuario de peces

Muchas personas encuentran en el cuidado de los acuarios una hobby gratificante en el que invertir parte de su tiempo y un bello acompañamiento para la casa. En estos acuarios consiguen reproducir ecosistemas acuáticos exóticos.

Tanto en negocios como en casas particulares, los acuarios son un elemento cada vez más habitual. Ya no son aquellas sencillas peceras de antes, donde tenías uno o dos peces de colores a los que dabas de comer. Estos acuarios reproducen fondos marinos, tienen circuitos de depuración continua de agua y control de temperatura. En su interior se mueven varios grupos de peces, de especies distintas, que viven en entornos similares.

La fascinación del hombre por el medio acuático es relevante. Los mares y océanos son lugares que siempre nos han llamado la atención. Espacios que no hemos logrado dominar con el mismo poderío que la tierra firme. Si ya hablamos de los fondos marinos, el asombro es aún mayor. Quizás nunca alcancemos a verlos directamente. Por eso, muchas personas se ven tentadas a reproducirlos en su domicilio o negocio. Parajes que resultan difícilmente accesibles a no ser que se intente imitarlos en un espacio controlado.

Un acuario es un entono vivo. Un espacio en movimiento. Donde habitan animales. Frente a él se encuentra el hombre. Como un Dios supremo encargado de proteger la vida. Una interpretación libre de un paisaje natural, que tal vez exista en un mar recóndito, o que solo sea fruto de una ensoñación.

Los acuarios son mucho más que una bandada de peces insulsos que dan vueltas de un lado a otro. Mucho más que un bonito adorno que colocar en el salón. Son un micro-mundo que el hombre crea y protege. En ello radica su magnetismo.

Crece la venta de acuarios.

Mirando los números, la venta de acuarios, y de componentes y complementos, relacionados con ellos crece de manera discreta, pero continua en los últimos 5 años. La web Fortune Business Insights indica que el sector de los acuarios mueve 400.000 millones de dólares en todo el mundo. Para este año se espera que crezca un 6% y para el año 2034 se prevé que alcance los 700.000 millones.

El confinamiento del Covid.-19 represento un repunte  en cuanto a la demanda de acuarios y peces ornamentales; sin embargo, los problemas de suministro hicieron que esta demanda no se reflejara en el mercado. Desde el 2022 la venta de acuarios no ha parado de crecer, alcanzando su máximo histórico en el 2025.

En torno a la venta de acuarios y peces ornamentales se genera toda una industria que, solo en EE.UU., experimenta un crecimiento anual de más de 130.000 millones de dólares.

Un acuario nunca deja de ser un espacio en construcción; es decir, podemos completarlo añadiéndole más adornos de tramoya, nuevos accesorios para mejorar las condiciones del agua o incorporar nuevas especies de peces que sean compatibles con los que ya tenemos. Esto hace que para fabricantes y distribuidores resulte sencillo fidelizar su clientela.

La venta de acuarios está creciendo gracias a internet. La publicación de blogs y páginas especializadas, así como plataformas de redes sociales como Facebook, Instagram, Pintarest y Youtube son los medios elegidos para publicitar estos productos y crear relaciones sólidas con el público objetivo.

El momento dulce que está viviendo el sector de los acuarios está ligado al mundo digital. Este es un nicho, que probablemente no tendría mucho éxito en los canales tradicionales de publicidad, pero que encaja a la perfección en las dinámicas de búsquedas en las que se mueve internet.

Los tipos de peces que más se venden.

Hay una serie de peces que llaman más la atención de los aficionados. La elección de la especie marca, en gran medida, el acuario que vamos a montar. Son peces o bien muy coloridos, o peces exóticos, por ejemplo, provenientes de entornos tropicales. La revista sobre animales Zooplus Magazine nos presenta una relación de los más vendidos.

El más vendido de todos es el pez guppy, un pez del Caribe, de 5 centímetros de longitud, con un color azul en el cuerpo, que va cambiando de tonalidad, y unas aletas y colas vistosas de color rojo. Es un pez que vive en bandada, por lo que debemos comprar varios ejemplares. Es fácil de mantener y compatible con una gran cantidad de especies. El principal problema que presenta es que se reproduce con rapidez. Por lo que si no queremos que el acuario se sature de peces de esta especie, es mejor que los compremos del mismo género.

El pez tetra neón, es otra de las especies más vendidas. Sus bandas fluorescentes de color rojo o azul llaman la atención de los aficionados. Este es un pez tranquilo, que proviene de América del Sur y que puede cohabitar con multitud de pequeños peces de agua dulce. Uno de ellos es el ramirezi, con el que establece una curiosa simbiosis. Estos pequeños peces nadan entre los tetra neón, para sentirse protegidos y se agitan cuando perciben un peligro, alertando de esta manera a la especie más grande.

El pez cebra es uno de los clásicos de los acuarios. Es fácil de cuidar y se mueve en bandadas de al menos 8 peces. Proceden de los ríos de India y Paquistán. Requieren de acuarios alargados, en los que se creé una suave corriente de agua que les incite al movimiento. Es amigable con una gran variedad de peces.

Elementos para ambientar el acuario.

Como venimos diciendo, un acuario es más que los peces. Pretendemos recrear un ecosistema. El blog de la cadena de hipermercados Eroski Consumer señala que decorar un acuario no es solo colocar algo de arena, unas rocas, algunas algas, algún tronco… Tenemos que crear un hogar en el que los peces se sientan cómodos. Este acondicionamiento, además de resultar agradable para la vista, creará unas mejores condiciones de vida para los peces y estos vivirán más tiempo.

Un elemento al que debemos prestar la atención es la tierra o sustrato. Además de tener un efecto decorativo cumple una función higiénica. Sirve para asentar las bacterias y mantener el agua en condiciones óptimas para la vida de los peces. Las dos opciones de sustrato más elegidas son la grava, con un tamaño de entre 3 y 4 mm por piedra, y la arena, que resulta ideal para peces limpia-fondos.

Las plantas mejoran la vida de los peces. Les sirven de refugio, les protegen durante la reproducción y cría, y hacen que su vida sea menos monótona, lo que aumenta su longevidad. Respecto a las plantas tenemos algas naturales, que filtran el agua, mejorando de esta manera su calidad, y las plantas artificiales, que apenas necesitan mantenimiento.

Las rocas y los troncos son elementos ornamentales que, a su vez, hacen más agradable la vida en el acuario. En principio, podemos introducir cualquier tipo de piedra, siempre que no sea calcárea o contenga alguna sustancia nociva. Debemos prevenirnos de que no tenga bordes afilados, que podrían provocar cortes en los peces mientras nadan entre ellas. Respecto a los troncos y maderas los más recomendables son los trozos de bambú, roble, olivo y olmo.

Por último, colocar un bonito fondo en la pared final del acuario, como puede ser una lámina que evoque el Antiguo Egipto o ruinas griegas puede embellecer el conjunto.

Errores de principiante.

Iniciarnos en la acuariofilia requiere que pongamos atención a los detalles. Algunos los iremos aprendiendo poco a poco, pero es preciso que no nos desentendamos de ellos, puesto que pueden llegar a tener consecuencias fatales.

En su blog, la tienda online de acuarios, accesorios y alimentación especializada para peces, Aquarium Luigi nos presenta algunos de los errores más habituales entre los principiantes.

Uno de ellos es añadir demasiados peces antes de que haya concluido el ciclado. El ciclo del agua es uno de los momentos clave en el montaje del acuario. Completar el proceso correctamente es esencial para garantizar unas condiciones óptimas para los peces y las plantas. Introducir peces antes de tiempo suele traducirse en picos de amonio y nitritos que, aunque no siempre se ven a simple vista, afectan directamente a su salud.

Otro error muy común es elegir especies incompatibles entre sí. A menudo, los acuarios domésticos suelen ser tropicales, ya que ofrecen mayor variedad de especies y colores, pero eso también implica prestar atención a factores como la temperatura, el pH o la convivencia. No es lo mismo mantener guppys, tetras o bettas que especies de agua fría, y mezclar necesidades distintas suele generar estrés y problemas de adaptación.

La alimentación también juega un papel clave. No se trata solo de evitar sobrealimentar a los peces —algo que enturbia el agua y genera residuos—, sino de ofrecer una dieta adecuada según el tipo de acuario que tengamos. En acuarios tropicales, por ejemplo, es importante utilizar comida para peces de acuario tropical específica, ya que está formulada teniendo en cuenta sus necesidades nutricionales, su metabolismo y el tipo de especies más habituales. No todos los peces comen lo mismo: algunos necesitan alimento en escamas, otros granulado, otros pastillas de fondo o incluso aportes vegetales. Dar siempre el mismo alimento o en cantidades excesivas no solo ensucia el acuario, sino que puede provocar problemas digestivos o carencias nutricionales.

Si somos persistentes y atendemos a los detalles, el cuidado de un acuario puede convertirse en un bonito hobby, mucho más sencillo y satisfactorio de lo que parece al principio.

Consejos para cuidar un acuario.         

A colación con lo anterior, te presentamos ahora una serie de consejos útiles para cuidar de tu acuario:

  1. Elegir el tamaño adecuado del acuario. Cuanto mayor sea el acuario, más estable será el ecosistema. Los acuarios pequeños son más sensibles a cambios bruscos de temperatura y en la calidad del agua, lo cual perjudica gravemente a los peces.
  2. Controla la calidad del agua. Aquí debemos revisar periódicamente parámetros como el pH, el amoníaco, los nitritos y  los nitratos. Existen kits de test que te ayudan a detectar estos factores y a prevenir enfermedades y muertes inesperadas.
  3. Mantener una filtración adecuada. Un buen filtro mecánico y biológico es esencial para mantener el agua limpia y equilibrada. Debe limpiarse sin eliminar las bacterias beneficiosas. Los acuarios y los filtros suelen venir con instrucciones de mantenimiento. Es importante seguirlas.
  4. Mantén una temperatura estable. Utiliza un termómetro para controlar la temperatura del agua y evitar que se den cambios bruscos. Para especies tropicales debemos tener un calentador instalado en el acuario.
  5. Ajusta la iluminación del acuario. La luz que proporcionemos al acuario debe simular un ciclo diario. Por tanto, debemos tenerlo iluminado entre 8 y 10 horas diarias. Para ello lo mejor es usar luces Led. Sobre iluminar el tanque puede estresar a los peces y provocarles enfermedades
  6. Introducir los peces de manera progresiva. No es bueno que soltemos todos los peces de golpe dentro del acuario. Es mejor hacerlo poco a poco, en pequeños grupos, para que el acuario se adapte a la fauna. Así, del mismo modo, cada vez que introduzcamos un nuevo pez, es mejor aclimatarlo antes, mezclando el agua del acuario con el de la bolsa, para evitar choques de temperatura.

En los establecimientos públicos.

Otro sitio donde cada vez encontramos más acuarios es en oficinas, clínicas, tiendas y hoteles. Dice la tradición china que un acuario en un negocio trae buena suerte y prosperidad.

El feng shui también tiene una opinión formada sobre la instalación de acuarios en los espacios públicos cerrados. El agua en movimiento, aunque solo sea por el deambular de los peces, ayuda a mover las energías y crea una sensación de relajación que resulta placentera. Para centros de trabajo, esta filosofía asiática, propone colocar el acuario en la parte norte de la tienda u oficina, puesto que potencia la concentración y mejora, de esta forma, la productividad.

Un acuario bien cuidado, colocado en un comercio, atrae clientes y contribuye a que permanezcan más tiempo dentro del establecimiento sin sentirse forzados. Unas condiciones que, está comprobado, contribuyen a subir las ventas y el ticket medio por compra.

Un acuario es un recurso perfecto para colocarlo en salas de espera de clínicas médicas, despachos de abogados, consultas de psicología, fisioterapeutas, etc. Hacen más agradable la espera y entretienen al cliente hasta que es atendido por el profesional. Si, además, el establecimiento trabaja con niños, ganará su simpatía y confianza, ya que los niños son amantes de los animales.

Las recepciones y zonas comunes de los hoteles es otro de los lugares donde podemos encontrar acuarios.

Ahora bien, si queremos colocar un acuario en un establecimiento comercial debemos asegurarnos de que no le dé directamente la luz solar, ya que aumenta la proliferación de algas, y que esté colocado sobre una superficie estable y nivelada.

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