¿Quién dijo miedo?

¿Quién dijo miedo?

Nada en la vida debe ser temido, solamente comprendido. Ahora es el momento de comprender más, para temer menos. Marie Curie

Todos los aviones tienen una caja negra que registra todo aquello que ocurre durante el vuelo, como pueden ser las conversaciones, las alarmas o el comportamiento operativo de los dispositivos, y en caso de que ocurra algún siniestro, se revisa la información que contiene a fin de analizar los datos y extraer conclusiones que ayuden a evitare un suceso similar en el futuro, lo cual permite mejorar la navegación, a partir de un proceso de aprendizaje basado en el ensayo-error. Y es precisamente así como debería actuar el ser humano. Tenemos que crear cajas negras.

El miedo y las cajas negras

No hay que tener miedo de la pobreza ni del destierro, ni de la cárcel, ni de la muerte. De lo que hay que tener miedo es del propio miedo. Epicteto de Frigia.

El miedo a equivocarse, no es instintivo. Lo podemos ver en los más peques. Cuando juegan, se lo pasan muy bien creando cosas nuevas y aprendiendo. La educación es fundamental para gestionar el miedo, y por eso, es un error total, castigar el fracaso de los niños y niñas. Perder, es algo normal, pero si no lo vemos así, será muy difícil que aprendan a tomar decisiones, a tener iniciativa. El miedo al fracaso les impedirá salir de su zona de confort y aspirar a una vida mejor. Los retos, están ahí para superarlos y no para esquivarlos.

La caja negra sirve en este sentido para crear un espacio de reflexión, donde es posible meditar acerca de los resultados, aprender de los errores y a tomar decisiones en base a los mismos. El miedo al fracaso y a los nuevos retos, desaparecerá.

“El amor ahuyenta el miedo y, recíprocamente el miedo ahuyenta al amor. Y no sólo al amor el miedo expulsa; también a la inteligencia, la bondad, todo pensamiento de belleza y verdad, y sólo queda la desesperación muda; y al final, el miedo llega a expulsar del hombre la humanidad misma”, decía Adolf Huxley. Y es cierto, el miedo, algo tan humano, si no se gestiona, termina por deshumanizar. El miedo paraliza, impide crecer, desarrollarse, amar, ser humano. Unas veces se gana y otras se pierde. Y en eso consiste vivir. Cada vez que caigas y vuelvas a levantarte, habrás aprendido algo. Y nunca se olvida.

Hay que jugársela, ser valientes, enfrentarse a nuevos retos. El mundo no es de los que se quedan en su zona de confort, sino de los que se arriesgan. Por eso, muchas personas renuncian a su felicidad por miedo, porque no se atreven a dejar su zona de confort, a salir a la vida. ¿Cuántas personas viven, por ejemplo, con sus parejas que ya no aman, por miedo a estar solas? Pues en estos casos, no solo hay que crear cajas negras, sino cajas de verdad. Agarrar las cosas, meterlas dentro y largarse. Y a otra cosa mariposa. Un consejo, si necesitas cajas de verdad, que sean las de MimoPack, son de las más resistentes que he visto. Porque cuando se trata de cajas de cartón, han de ser como las decisiones, fuertes y duraderas. Por eso, juégatela con la vida, pero no con las cosas que forman parte de tu vida. Esas, que vayan bien guardaditas en las cajitas de Mimo.

Dice Woody Allen que “El miedo es mi compañero más fiel, jamás me ha engañado para irse con otro.” Y puede que el genial director de cine, actor y productor sienta miedo, pero nadie puede poner en duda que se enfrenta al mismo. Porque si el Sr Allen no contara con esa caja negra, jamás hubiera llegado a realizar tantas y tantas películas. Que Woody será lo que sea, pero prolífico es como pocos.

Por otro lado, el miedo, puede ser un mecanismo de control y de hecho, los gobiernos lo emplean para manipular a la población. Como decía el humanista, escritor y economista José Luis Sampedro ”Gobernar a base de miedo es eficacísimo. Si usted amenaza a la gente con que los va a degollar, luego no los degüella, pero los explota, los engancha a una carro… Ellos pensaran; bueno, al menos no nos ha degollado.”

Así que ya lo sabes, gestiona tu miedo, reflexiona acerca del error, aprender a tomar decisiones, crea cajas negras, mete tus cosas en cajas de cartón y pon rumbo a nuevas tierras y lugares. Se libre, feliz y no temas vivir.