¿Qué hacer cuando viajas y no conoces el idioma?

¿Qué hacer cuando viajas y no conoces el idioma?

Nadie puede negar que hablar diferentes idiomas trae innumerables ventajas en todos los ámbitos de nuestra vida, sobre todo cuando se trata de viajar. Así como conocer el idioma de la ciudad a la que planeas viajar te permite desenvolverte con total facilidad en el destino en cuestión, al no conocerlo podemos vernos envueltos en imprevistos y situaciones que podrían arruinarnos la diversión.

Sin embargo, este es un contratiempo común entre los viajeros, de acuerdo con un estudio elaborado por la aplicación en aprendizaje de idiomas Babbel entre más de 17.000 viajeros de 13 países, entre ellos España.

Lo que uno se pierde cuando no conoce el idioma local

Nueve de cada diez españoles consultados reconocen intentar usar frases o expresiones específicas del lugar de vacaciones, las cuales, ellos mismos admiten, no siempre tienen  el resultado deseado. Y es que el 78% (o sea, casi ocho de cada diez) confiesa haberse perdido algo por no hablar el idioma autóctono y muchos admiten tener la impresión de que ha pagado de más por culpa de ello.

Tras un viaje, lo que más echan de menos – o al menos, así lo manifiesta más de la mitad- es haberse relacionado con los locales y hacer nuevas amistades, poder disfrutar de eventos culturales como son el teatro o el cine, y comprender las indicaciones para llegar a los lugares deseados, algo vital para moverse en el destino.

Por su puesto, la totalidad de los encuestados coinciden en que el manejo correcto del idioma cobra vital importancia cuando se trata de todo aquello relacionado con los transportes y la orientación, la comida y la cortesía. De hecho, quizá es por eso que expresiones como “hola” o “adiós”, “gracias” o “por favor” están a la cabeza de las formas más utilizadas por los españoles cuando viajan al extranjero.

También sucede que el desconocimiento da lugar con frecuencia a anécdotas que, aunque suelen comentarse con humor, en el momento de producirse pusieron en un verdadero aprieto a más de uno. De este tipo de situaciones, el estudio menciona, por ejemplo, algunos errores a la hora de elegir un plato (un viajero creyó pedir carne de vacuno, cuando en realidad era lengua), de coger un medio de trasporte equivocado (y terminar en la otra punta de la ciudad), perder el tren por no entender que había un cambio de vía, o no saber que hacer taras la anulación de un vuelo.

¿Qué hacer si viajas y no conoces el idioma?

Igualmente, aunque represente un riesgo, el no conocer el idioma de un destino no debe ser una razón para no aceptar la aventura. Lo que debemos hacer es tener un plan B para esas ocasiones en las que nos cuesta comunicarnos o si quiera, entender lo que está pasando.

Nuestros amigos de Globalia Traducciones, empresa de traducción en Alicante, nos dan algunos consejos útiles para no perdernos entre líneas:

Exprésate con convicción

Cuando tengas que decir lo poco que sabes en el idioma, trata de hablar con todo el aplomo del que puedas hacer acopio, de forma clara y firme. Aunque no sea fácil vencer los nervios de no manejar muy bien el dialecto, debes intentar no dejarte llevar por ellos porque esto haría que te muestres inseguro, se entienda aún menos lo que dices y que la conversación acabe por volverse incomoda y por supuesto, llena de mal entendidos.

Lo más recomendable es apelar por frases sencillas, pero siempre dichas con firmeza y apariencia de seguridad. De hecho, en la mayoría de situaciones cotidianas sólo necesitarás hacer peticiones sencillas –comprar alimentos, preguntar por un sitio, saludar, dar las gracias, etc.-, así que en vez de tratar de comunicar pensamiento muy complejos, lo mejor es tratar de expresarte en el inglés o el idioma en cuestión, más claro, directo y sencillo que puedas. Te va a sorprender  cómo mucha gente te entiende de sobra pese a la barrera lingüística, gracias a unas pocas palabras conocidas o al contexto en que se pregunta algo.

Escucha con mucha atención

Suele pasar que cuando no conocemos un idioma damos por sentado que no vamos a entender nada de lo que nos digan. Sin embargo, está comprobado que según estés al tanto durante unos días, algunas palabras y patrones lingüísticos empiecen a resultarte familiares.

Si prestas atención a los locales cuando hablan, en unos días acabarás por intuir mucho más de lo que creías gracias al contexto o a ciertas similitudes entre idiomas que antes desconocías, y te sentirás menos excluido de cualquier charla. Solo tienes que tener un poco de paciencia y fuerza de voluntad.

Otro consejo muy útil es ir preparando el oído escuchando música o viendo películas en el idioma del país al que vas, antes de tu viaje. 

Utiliza el lenguaje gestual

Con lenguaje gestual, no nos referimos sólo a los signos más obvios que se pueden hacer con las manos, sino a las expresiones faciales, posturas, gestos de comodidad o incomodidad, etc. Esto porque en muchas conversaciones atender al lenguaje corporal de tu interlocutor puede ser básico para entender buena parte de la conversación.

Fijarnos en cómo cada persona acompaña sus frases con determinados gestos o expresiones faciales, nos ayuda descifrar su discurso; y lo mismo vale para ti: al servirte de todos los gestos que puedas, te ayudará a hacer más inteligible tu conversación.

Eso sí, debes tener cuidado e informarte un poco sobre ciertas peculiaridades culturales, sobre todo cuando se trate de países de los que apenas tengas datos, puesto que podrías interpretar erróneamente las señales que te envían, o bien hacer gestos inapropiados. Por ejemplo, alzar el dedo pulgar es un gesto de aprobación en la mayoría de países occidentales, pero en Medio Oriente tiene un significado ofensivo.

Ante la duda, sé cortés

No temas pasarte de educado. Si no conoces bien las costumbres en el trato de la región a la que viajes, es mejor tratar de usted y con formalidad a quien te encuentres, tenga la posición social que tenga.

Es posible que el tuteo o la informalidad no sean moneda común en algunos países, y puedes verte envuelto en alguna situación incómoda por un error tan pequeño. Es preferible que tu exceso de educación en el trato provoque alguna risa o comentario jocoso, a poder ofender a otros por una falta de tacto.

Sé una persona de recursos

Un momento especialmente delicado suele ser el de pedir comida en un restaurante. A menudo nos resulta complicado saber en qué consiste el menú de ciertos restaurantes muy chic, con platillos muy específicos, aún cuando esté escrito en nuestro propio idioma, e imagínate si está escrito en un idioma que no conocemos en absoluto.

En estos casos puedes echar un vistazo a las otras mesas del restaurante hasta encontrar un plato apetecible; así se lo podrás señalar al camarero y decirle que quieres uno igual.  Incluso, no está mal visto que pases hasta la cocina para señalar los ingredientes exactos que quieres ordenar.

Otra idea que puede funcionarte es usar el móvil para buscar imágenes del plato que desees; tal vez no lo tengan, pero lo más probable es que el camarero entienda lo que estás buscando y te traiga algo similar del menú. Así mismo, aunque el ejemplo se basa en un restaurante, lo mismo es aplicable para cualquier otra situación en la que te puedas encontrar en el extranjero. Recursos sobran y debes usarlos.

Haz uso de la tecnología a tu alcance

Hablando de recursos, la tecnología es el más poderos de ellos. En algunos casos todos los anteriores consejos se podrían quedar en papel mojado, te pondrás nervioso o harás un lío y necesitarás salir al paso.

Lo bueno es que en estos tiempos no necesitas cargar un diccionario de dos kilos, un tosco traductor electrónico y un mapa de tamaño tabloide;ahora todo lo que necesitas cabe en un teléfono móvil, y algunas aplicaciones que te sacarán de apuros. La primera, por supuesto, es Google Maps (o cualquier programa similar), con él, te ahorrarás mil y una indicaciones para llegar al lugar que buscas.

Por su parte, los traductores disponibles en internet serán tus mejores aliados cuando el resto de recursos que hemos propuesto te lleven a un callejón sin salida. Te recomendamos algunas apps de traducción, como el S Translator, te permitirán usar la cámara de tu móvil para enfocar un texto y obtener una traducción instantánea. Otras, como Speak & Translate, funcionan como un traductor simultáneo para el lenguaje oral.

Siempre lo ideal es esforzarse en entender el idioma siguiendo los consejos que te hemos compartido a lo largo del artículo, pero si todo eso falla y el pánico se comienza a abrir camino, no dudes en apoyarte en estas útiles herramientas.

Aplicaciones para viajeros, encontrarás miles, de hecho, te sorprenderá encontrar una aplicación para cada situación que se te presentará en el nuevo destino. Desde la básica Google Maps, hasta aplicaciones que te muestran los lugares a los que ir o los platillos más recomendados según tus preferencias. Solo asegúrate de tener data suficiente o descargar la información que necesites antes de tu viaje.