Cómo saber elegir entre corbata o pajarita

Las modas en la sociedad de hoy en día son fáciles de detectar gracias a las redes sociales. Un ojo bastante avezado puede ser consciente de cómo se está poniendo de moda un cierto conjunto de ropa, color y estilo, y adaptar su armario para adaptarse a los elementos de esta moda que más adaptan con su personalidad.

Una de las modas que más llamó la atención de la sociedad fue la de los hípsters, que apostaban por dar un estilo asociado a un estilo vintage, alternativo e independiente, en los que los protagonistas son las barbas y las gafas. Pero si tuvieras que definir este look con una palabra sería extravagante.

Se dio mucho la imagen de un hombre o mujer con un look plenamente hípster en cafeterías como Starbucks en los que utilizaban tecnología principalmente de Apple. Sinceramente para mi esta es la imagen de un hípster, extravagante vintage hasta el punto de llamar la atención lo suficiente.

Uno de los elementos de moda que trajo de vuelta esta tribu urbana fue la pajarita, un elemento poco utilizado durante los años dos mil (dado el look desenfadado y casual que se puso de moda), pero que en esta década se ha convertido en un “must have” para hombres y mujeres, pues queda genial en muchas ocasiones y con muchos estilos de ropa.

Esto es de lo que vamos a hablar en el artículo de hoy, pues hay gente que no sabe discernir entre cuando usar o no una pajarita. Vamos a ver algunos sencillos consejos para saber vestir la pajarita con estilo. Aunque adelantamos que no es un accesorio para llevar todos los días, sino para momentos específicos y en lugares específicos.

La situación es un elemento importantísimo de la decisión

La respuesta es fácil responder a la pregunta que da nombre a este artículo si las trasladamos a un hombre con un estilo muy personal y bien definido, acostumbrado a incorporar nuevos elementos en su vestuario. No cabe la menor duda, que en este caso existe una estupenda base para la incorporación de la pajarita al estilismo, indistintamente para ir a la oficina o empresa, fiestas, eventos, como en salidas nocturnas. Sobre todo, ahora que existen tiendas online especializadas en la venta de pajaritas y accesorios realmente interesantes. Mi favorita es sin duda alguna QoroQoro,  una tienda online donde comprar pajaritas online para hombre realizadas a mano con auténtica piel.

En el extremo opuesto, tenemos aún una legión de hombres, que no prestan atención a su imagen personal, no la consideran interesante como elemento distintivo y potente arma en su carrera profesional o no les interesa el tema directamente. En estos casos se hace muy complicado sustituir la corbata por la pajarita, aun disponiendo de muchas oportunidades para hacerlo.

Al margen de las consideraciones anteriores, lo realmente apasionante del tema que hoy nos ocupa, se produce cuando tomamos consciencia de la cantidad de momentos o situaciones donde podemos sumar un complemento más a nuestro estilo, sin estar fuera de contexto. Dicho de otro modo, más directo, sin hacer el ridículo. El dulce momento por el que pasa la pajarita, nos sitúa en determinados escenarios donde hace un par de años atrás, muy probablemente el uso no se percibiera como correcto y donde con seguridad dentro de unos años, se vea   como algo “pasado de moda”.

De esta manera se puede utilizar pajarita en situaciones concretas sin estar fuera de lugar, es el caso de cuando se viste esmoquin, en la empresa, en ceremonias o graduaciones, salidas nocturnas… Eso sí, hay que tener cuidado en algunas situaciones, ya que como todo en la vida hay límites.

Por ejemplo, en la empresa o en el campo ejecutivo no hay nada más sano para el estilo de un hombre de empresa, que la alternancia entre el uso de corbatas y pajaritas, en función de la diversas situaciones en las que podemos encontrarnos. No obstante, es importante recordar que cierta mesura y sentido común, siempre son buenos aliados en el mundo ejecutivo, incluido el estilo. Entre llamar la atención en una importante reunión de negocios y ser discreto usando corbata, esta última opción siempre será la más acertada.