Cómo conservar el calor en el interior de la vivienda

Cómo conservar el calor en el interior de la vivienda

El invierno, el frío, la humedad… ¿cómo combatirlo? No todas las casas están habilitadas para poder pasar la temporada más fría del año, en condiciones, y además sin gastar una cantidad de dinero exagerada. Las reformas en el hogar, son la mejor solución para superar esta del año, aseguran en Arca, una empresa de reformas integrales en Burgos, Valladolid y Palencia, con más de 30 años de experiencia en el sector y que abarca todas las ramas de las reformas: diseño, construcción, reforma, inmobiliaria y estudio de arquitectura. En esta empresa cuenta con los mejores profesionales del sector de la reforma y la arquitectura, lo que los convierte en una de las empresas líderes de reformas integrales, ofreciendo un servicio profesional, integral e individualizado. En Arca abarcan todas las áreas de proyecto, arquitectura e inmobiliaria, lo que proporciona la máxima garantía en sus servicios, y son, a día de hoy, todo un referente en el sector.

Pero según los expertos, existen maneras de mantener el calor en casa sin necesidad de reformas. La mayor parte de las casas españolas tienen un exceso de consumo de energía destinada a la calefacción, debido a que los materiales y aislamientos son deficientes. Meterse en una obra no es económico, pero lo que sí pueden hacer es tomar una serie de medidas que permiten conservar el calor sin necesidad de hacer una obra.

El clima y la orientación, son fundamentales para mantener el calor en el interior de la vivienda, pero además, pero además hay otros factores que influyen de forma determinante, según los datos del Ministerio de Fomento, en el consumo energético de la calefacción de tu casa: la fecha en la que fue construida y si se trata de un piso en un bloque o de una casa unifamiliar. Está claro que los chalés gastan mucha más energía para calentarse que un apartamento, y además está la edad del edificio, el tipo de materiales, los cerramientos, aislantes, etc, y todo lo que se empleó en la construcción y que pueden provocar el escape de calor.

La mayor parte de los edificios españoles se construyeron entre el año 1961 y 2007, y son además, los que tienen un mayor consumo medio de energía destinada a la calefacción, un gasto que se ve reducido de manera considerable en las construcciones posteriores y que es más moderado en las anteriores.

No hay mucho que se pueda hacer contra los defectos de los materiales, si se quieren evitar las reformas, pero si que hay algunas cosas que se pueden hacer para evitar que tu casa consuma tanta energía y al mismo tiempo, horrar algo de dinero en la factura de la calefacción.

A continuación te damos algunos consejos para que puedas ahorrar la máxima cantidad de energía destinada a calefacción, sin necesidad de hacer reformas. ¡Comenzamos!

Cómo ahorrar energía en el hogar sin recurrir a reformas paso a paso

1. Aislar puertas y ventanas con burletes

Cerca del 25% del calor de la casa de fuga por puertas y ventanas, para evitarlo, hay que cambiar las ventanas por unas de doble o triple aislamiento. Para los marcos de las ventanas se pueden usar burletes de espuma de poliuretano de cinco milímetros de grosor y 15 de ancho. También las hay dobles, que son el mejor refuerzo para el lado de las bisagras. Para puertas y ventanas más pesadas es recomendable pasarse directamente a los cordones de caucho, más resistentes y compactos. Los hay de dos tipos: perfil P y perfil E. El primero, es para filtraciones más grandes, por ejemplo en los laterales de las ventanas. El E es perfecto para los rieles de las ventanas correderas.

2. Purgar los radiadores

Si los radiadores están llenos de aire, la calefa no sirve. La caldera calienta el agua del circuito de calefacción y esta, a su vez, traspasa el calor a las placas que se encargan de templar la estancia. Con el tiempo, los circuitos de calefacción se llenan de aire, que no conduce el calor con la misma eficacia que el agua.

3. No tapar las entradas de sol

La operación en los meses de frío es la contraria a la de los meses de verano.

4. Ventilar: con cinco minutos basta

La ventilación de la casa tiene como objetivo renovar el aire. Con 1 minutos será suficiente.

5. Pon una plantas caducifolias

En los climas templados, como el de España, aportan sombra en verano y, en invierno, protegen del frío a la vez que dejan que el sol caliente los muros.