Reuniones Navideñas

No puedo evitarlo, llegan estas fechas y me vuelvo una “gastaora” nata como me dice mi marido. Es como si el espíritu del consumismo invadiera mi alma, en parte como a la de la mayoría, pero lo mío no es para comprar regalos, es para organizar comidas y cenas Navideñas. Siempre me gasto más dinero comprando comida, aperitivos y dulces de navidad que comprando regalos porque hago comidas y cenas para quedar con todo el mundo: familia, primos, amigos de un lado, amigos de otro… al final siempre tengo la casa llena y la nevera vacía. Pero me encanta.

Normalmente tengo mis rituales bastante organizados y los repito año tras año.

Todo empieza el 6 de diciembre

A mi casa no llega la Navidad hasta el Puente del Pilar, normalmente intento poner los adornos el día 6 de diciembre pero si se me retrasa un poco no pasa del día 9. A partir de ahí ya empieza la Navidad, con todas sus tradiciones y mis rituales.

Lo primero es comprar lotería de navidad en Ciudad Real, que es la provincia en la que nació mi madre, y aunque ya no residimos allí nunca hemos dejado de comprarle un décimo a la administración Dulcinea de Oro. Lógicamente no me desplazo hasta allí todos los años, compro a través de la web de la que os he puesto el enlace.

Una vez tengo el décimo (que todos los años digo que será el premiado aunque nunca tengo suerte) empiezo a pensar en los grupos de gente que quiero invitar para contabilizar cuantas comidas y cenas de navidad vamos a hacer. Casi siempre me salen entre 5 y 6, sin contar con los días señalados que los pasamos con los familiares más cercanos, a veces en mi casa y otras veces en la de otros, así que empiezo a abastecerme de productos y a llenar la despensa.

De un tiempo a esta parte, ahora que ya estoy más puesta en todo esto de Internet, lo que hago es comprar los aperitivos y los dulces online, así hago un pedido grande para todas las fiestas y me olvido del tema. Es mucho más cómodo que tener que ir tú a comprar y traerlo todo en capazos.

Los aperitivos los compro en Aperitivos Saiz. Tienen de todo, pero yo os recomiendo comprar sus frutos secos online, que están muy bien de precio, sus chuches a granel (para los peques de la casa) y sus conservas de pescado, que vienen de lujo para ponerle atún, caballa y otros aderezos a las ensaladas de Navidad.

Luego, los dulces, los compro en la Turronería Iváñez, que es una empresa familiar con muchísimas experiencia en el sector descendientes de auténticos turroneros de Jijona. Además, tienen de todo: turrón de Alicante, turrón de yema tostada, turrón de Jijona, polvorones, trufas de cacao, pasteles de Gloria, yemitas y mucho más.

Todo lo fresco, como es normal, lo compro físicamente en las tiendas y supermercados del barrio, y aunque normalmente hago la compra en Mercadona he de decir que este año me está sorprendiendo mucho Lidl, no es un comercio que yo haya visitado mucho anteriormente pero ahora que lo he descubierto he de decir que merece mucho la pena.

Una vez que tengo todo comprado empezamos con las celebraciones de Navidad. Las intento hacer todas en la semana del 26 al 30 de diciembre y salvo alguna baja, todos los años somos los mismos: el 26 comida con mis amigas de la Universidad, el 27 con los mejores amigos de mi marido de su trabajo, el 28 con mis primos, el 29 con nuestros amigos comunes y el día 30 normalmente tenemos reunión doble, a medio día comida navideña con mis amigas del grupo de madres del colegio de mi hija y por la noche cenita con los vecinos de la urba. Toda la semana al completo como veréis, y yo más encantada que nunca.

Para mí es como tener una fiesta cada día, y encima una fiesta navideña que son mis preferidas, con villancicos, decoraciones y regalos de amigos invisibles. Los únicos que nunca quieren hacer “amigo invisible” son los compañeros de trabajo de mi marido, que son unos sosos, pero con el resto siempre hacemos algo. Al final acabo dejándome mis buenos dineros en este tipo de reuniones que, como ya digo, se llevan el presupuesto más grande la Navidad, incluso más que los regalos, pero así es como yo prefiero gastar en estas fechas y por tanto, nadie debería criticarme por ello. ¿O no?