Reformas veraniegas

¿Sabéis cuántos hogares españoles aprovechan sus vacaciones para hacer reformas? Más de los que creéis, y ¿cuántos de ellos tienen como prioridad mejorar la eficiencia de su vivienda? La mayoría. Yo siempre he pensado que las vacaciones son para descansar y que casi prefiero hacer obras, o cualquier otro trabajo personal, en horario laboral antes que pasarme todas las vacaciones trabajando más que el resto del año. Pero para gustos, los colores.

El 80% de las reformas que se realizan durante o justo después de las vacaciones incluyen el cambio de ventanas y cerramientos así como la instalación de aires acondicionados y climatización. Tiene bastante lógica, si nos paramos a pensarlo, pero me ha asombrado el número de hogares españoles que deciden instalar ventanas de aluminio insonorizadas y con cristales aislantes para ahorrar energía, tanto en verano como en invierno. La verdad es que no creo que sea tanto por lo concienciados que estamos con la eficiencia energética como por el ahorro económico en la factura de la luz que supone, pero sea como sea, lo que importa es el resultado final que es muy positivo para el medioambiente.

Esta fábrica de aluminio dobla sus beneficios entre los meses de agosto y septiembre y, según su gerente, probablemente esto ocurra en la mayoría de empresas de cerramientos y ventanas españolas. Pero, por lo visto, no nos conformamos con mejorar la eficiencia energética de nuestro hogar sino que el 70% de las familias que hacen reformas, deciden cambiar también algunos muebles para redecorar estancias al mismo tiempo.

Esta tienda de sofás en Sevilla ha vendido ya casi la mitad de lo estimado en un año,  y la mayoría de esas ventas se han producido en los últimos tres meses. Algo similar ocurre en esta tienda de decoración en Madrid, quienes llegan a contratar personal temporal para poder atender a la cantidad de clientes que acceden a sus instalaciones en los meses estivales. “Muchos de ellos acuden a las tiendas buscando mobiliario para apartamentos vacacionales o segundas viviendas a las que acuden sólo en verano y, por ende, quieren un mueble económico, ya que sólo van a usarlo de dos a tres meses al año”, asegura Juan María Salazar, el director de una importante tienda de muebles y decoración de Barcelona.

Pero ¿por qué en verano?

Hay muchas y muy buenas razones para hacer las reformas en verano aunque yo opte más por el invierno con tal de que mis vacaciones sean de relax al 100%.

  • Los días son más largos y esto ofrece ventajas que en invierno no tenemos, como las horas de luz, que con mayores y esto permite realizar trabajos de electricidad incluso por la tarde porque, a pesar de cortar la energía para evitar accidentes, tenemos suficiente claridad para trabajar incluso a las ocho de la tarde. Otra ventaja es que cuando los obreros se retiran aún tenemos tiempo para aprovechar el día y eso evita estrés y agobios innecesarios.
  • Hay más tiempo libre para coordinarse. Y aquí llegamos a las vacaciones que algunos usan para poder limpiar, ordenar y hacer la mudanza.
  • Menor porcentaje de humedad. En invierno, con la lluvia, hay humedad que impide realizar algunos trabajos o que hace que se prolonguen más. En verano todo se seca antes, desde la pintura hasta el yeso o el hormigón.
  • Las empresas tienen menos trabajo. Muchas empresas tienen menos volumen de trabajo en verano porque la gente se va de vacaciones y es más fácil poder contratar y cuadrar horarios con ellas que en cualquier otra época del año.
  • Segunda vivienda. Muchas veces, bien porque nos la prestan o porque la tenemos, podemos disponer de una segunda vivienda a la que mudarnos en esta época mientras realizan las reformas oportunas en nuestra vivienda habitual.
  • Se prepara la casa para el invierno. Es el momento de realizar todo los trabajos que preparan la casa de cara el frío, como cambiar el sistema de calefacción o realizar reformas en el aislamiento térmico de la vivienda.

 

Sea como sea yo prefiero el invierno para las reformas ¿Y tú?