El brunch. Te decimos por qué está tan de moda

El brunch está de moda, y en contra de lo que opinan muchos, que lo encuentran como una tendencia pasajera, creo que el brunch, es una respuesta a las demandas de una nueva generación. Porque esa combinación de desayuno y comida, lo hace ideal, para un grupo poblacional, que hoy, empieza a ser tenido en cuenta. L@s soter@s.

Según los últimos datos, un tercio de los hogares españoles, corresponden a viviendas en las que solo vive una persona. De hecho, l@s singles, son los clientes más codiciad@s a día de hoy.

Pero el brunch, es también un hábito cosmopolita, heredado de la costumbre neoyorkina de los fines de semana por excelencia, el pseudo desayuno híbrido y que permite a los no madrugadores comer cualquier cosa que les apetezca, ya sea dulce o salado, a las 12 de la mañana.

Y es que, los fines de semana, están hechos precisamente, para no madrugar, claro que esto es un privilegio, por norma general, de las personas sin hij@s, que no tienen su vida condicionada a las necesidades de otr@s. Lo cual, he de decir, es muy loable, pero desde luego inconcebible para un/a single. Aunque para ser sinceros, y citando al gran Manquiña, “lo mismo que te digo una cosa, te digo la otra”, las personas solteras, y sin hij@s, no son tan libres, como intentan aparentar. Porque muchas, y me incluyo, estamos más atadas, si cabe, ya que compartimos nuestra vida con un lindo gatito. Y todo aquel que vive con uno lo sabe. Eres tú el adoptado. Tú le perteneces, y toda tu vida girará en torno a esta mágica criatura. De hecho, nunca me voy de vacaciones sin mi gato (esto lo está leyendo ahora mismo mi gata, y su reacción, muy cómica, como diciendo, ¿mi qué?

Pero volviendo al tema que nos ocupa, lo cierto, es que el brunch, tiene una razón de ser, y hoy existen infinidad de locales en todas las ciudades del país, que sirven los brunchs más originales, sanos, nutritivos y deliciosos. El secreto, incluir siempre fruta.

Pues bien, la fruta por excelencia, tanto para el desayuno, como para la hora de comer, es, sin lugar a dudas, la naranja. Y es que su sabor, ese color, y sus increíbles propiedades, hacen de esta fruta, la mejor, con diferencia de todas.

Puede que en estos momentos, te encuentres muy lejos de creerme, cuando te digo, que la naranja es la reina de la fruta. Y hasta puede que estés pensando que poco se puede hacer con ella, más que un zumo. Pero voy a demostrarte, que no es así. Voy a darte la mejor receta, para cualquier ocasión, y perfecta para un brunch.

Tofu y brécol con salsa de naranja y jengibre

Sorprende a tus amig@s, organizando un brunch, apto para tod@s, vegano, sin gluten, y muy, pero que muy, rico. Y el toque especial, es la naranja. Ojo, que no vale cualquier naranja. Para esta receta, utilizaremos naranjas de origen nacional, y si son las de Naranjas al día, mucho mejor. Naranjas al día, es una empresa valenciana que lleva más de tres generaciones cultivando los campos de Corbera (Valencia) para ofrecer a los consumidores  naranjas y mandarinas 100% naturales, que no son tratadas químicamente para su maduración, ni se someten a procesos de coloración ni conservación, ya que las recolectan en el momento óptimo para su consumo. Además se pueden comprar de manera cómoda y sencilla a través de su web, y en tan sólo 24 horas el cliente podrá disfrutarlas. Del árbol, a tu mesa. No caigas en la tentación de usar esa naranja reseca que tienes en el frutero, o te perderás lo mejor de la receta. ¡Vamos allá!

Ingredientes:

  • 1 brécol grande y cortado en trozos. Recuerda que has de cortarle los tallos.
  • Aceite de oliva virgen extra
  • ½ kg de tofu duro, cortado en pequeños dados
  • 250 ml zumo de naranja
  • 2 cucharadas de maicena
  • 4 cucharadas de azúcar moreno
  • 1 cucharada salsa de soja
  • 1 cucharada jengibre, rallado
  • 2 dientes de ajo, picados
  • 1 cucharadita de piel de naranja
  • 2 cebollinos (cebolla china), picados
  • Semillas de sésamo

Elaboración:

  1. Cocinar el brécol al vapor.
  2. Calentar dos cucharadas de aceite de oliva virgen extra en una sartén.
  3. Añadir el tofu, y dorarlo a fuego medio-alto, hasta dorarlo por todos lados.
  4. Mezclar la maicena con 2 cucharadas del zumo de naranja en un bol pequeño y apartar.
  5. Mezclar el zumo de naranja sobrante, azúcar moreno, salsa de soja y piel de naranja.
  6. Pochar el jengibre y el ajo. Añadir el brócoli y la salsa de naranja y llevar a ebullición.
  7. Añadir la mezcla de maicena y remover hasta espesar
  8. ¡Listo!, ñam, ñam, ñam… ¡A la mesa!