Cambia tu sonrisa tengas la edad que tengas

Ya se ha hablado mucho de que las primeras impresiones son las que cuentan, y no es nada raro ver en internet y en libros cientos de páginas en las que te dicen qué tienes que hacer para caer a alguien bien a primera vista. Dicho sea todo, es cierto, la primera impresión es importante, pero no la más importante.

Hoy no venimos a hablar sobre primeras impresiones, cómo mejorar tu postura corporal, o qué hacer para que no te salte un “gallo” al hablar. Hoy venimos a tratar sobre la boca, y en concreto sobre los dientes de los adultos, unos grandes olvidados de los artículos de opinión, que casi siempre tratan de los dientes infantiles.

Existen muchas personas de edades superiores a los treinta años a los que los dientes les han jugado una mala pasada. Las muelas del juicio no han aceptado prueba alguna, y han acabado deslizando a sus compañeros, haciendo que unos se queden delante o unos detrás, lo que supone una verdadera faena.

Parece que existe una especie de miedo o tabú para aquellas personas que a los treinta años, más o menos, quieren remitir la pena poniéndose un aparato dental. Todo sea de mejorar la salud, porque los aparatos dentales permiten que mastiquemos bien y que los músculos de la mandíbula trabajen eficientemente.

Pues bien, existen muchas personas que, por eso de las primeras impresiones, cuando ven a un adulto con aparato dental, piensan que es raro, porque los aparatos dentales los asocian con los menores. Pero como decimos esto es un pensamiento que no se adapta a la realidad, porque cuidar de los dientes es algo por lo que sentirte orgulloso, y no avergonzado.

No es que los prejuicios sean malos, es que no favorecen a nadie, ya que te hacen ver fantasmas dónde no los hay. En el artículo de hoy vamos a tratar este problema, dando los motivos concretos por los cuáles cualquier persona con problemas dentales debe tener el derecho a tratarlos sin tener que ser juzgado. Al fin y al cabo es admirable que una persona quiera mejorar su salud, y esto es algo muy importante.

Porqué llevar aparatos dentales en edad adulta

Muchas veces los adultos nos planteamos la idea equivocada de que ya hemos llegado tarde para someternos a un tratamiento de este tipo. Sin embargo, nunca es tarde para intentar tener una dentadura sana y bien colocada, que permita llevar a cabo el funcionamiento de la boca y de los dientes de manera fisiológicamente correcta.

Así hay muchos adultos con los dientes mal alineados, con problemas de maloclusión dental, que puede originar un desgaste anómalo en algunas piezas dentarias, así como problemas de mandíbula. Este problema tiene diferentes causas, y aunque la más frecuente es la hereditaria, puede estar originada por la salida o erupción cuando somos pequeños, en mala posición de los incisivos superiores que salen más hacia atrás o de los inferiores más hacia delante, lo que provoca una mordida cruzada anterior.

Este problema, en adultos, se puede corregir con brackets o distintos aparatos y usando elásticos para llevar los dientes inferiores hacia atrás y los superiores hacia delante. Sin embargo, en ocasiones, hay que recurrir a la cirugía mediante la cual se colocarán bien los huesos ya que el paciente ya no está en etapa de crecimiento para poder modificarlos; posteriormente se combinará con la ortodoncia con lo cual se podrá dejar la oclusión estable y todo alineado.

De todas formas, sí que es muy importante que para someternos a un tratamiento de este tipo debemos tener una dentadura y unas encías sanas, por lo que antes debemos acudir a un dentista para descartar cualquier problema en nuestra boca.

Simplemente hay que consultar con el dentista de confianza, y según el caso lo referirá a un ortodoncista, que es un dentista que se especializa en el diagnóstico, la prevención y el tratamiento de las deformidades dentales y de la boca. Aunque hay algunos dentistas que en su plantilla incluyen ortodoncistas como en CareDent, una clínica que trabaja con instrumentos de avanzada tecnología que permiten realizar un diagnóstico más preciso, panorámico e intraoral con radiografía, y que pone a disposición de sus clientes un mundo de ventajas y una asistencia bucodental integrada y de calidad.